MANTRA – La Ciencia de las Vibraciones (parte 2)

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Diferentes niveles de conciencia

En La primer parte de este articulo habíamos hablado de la purificación que se hace en todos los cuerpos que conforman a un ser humano (el cuerpo burdo y los cuerpos sutiles) a través de la utilización de los sonidos que se producen con los mantras. Ahora, necesitamos entender qué se entiende por: primer cuerpo, segundo cuerpo y tercer cuerpo. Cuerpo significa la forma a través del cual la conciencia está funcionando.

Cuando la conciencia del cuerpo se realiza a través de los cinco sentidos burdos, se llama conciencia del cuerpo burdo o el primer cuerpo – Sthoola Sharira donde la mente, el intelecto y la memoria están trabajando simultáneamente.

En las prácticas de meditación la conciencia viaja hasta lo más profundo de la mente, y en ese reino interno se comienzan a ver hermosas o aterrorizantes visiones y sueños. Esto sucede en el segundo cuerpo o plano de conciencia – Sukshma Sharira por lo tanto, este cuerpo no es algo tangible. Se lo conoce con diferentes nombres como: cuerpo sutil  astral, conciencia psíquica o el cuerpo subconsciente.

Cuando la meditación se vuelve cada vez más profunda, surge el estado de – Shoonya – vacío. No hay conciencia de lo externo o lo interno. Es la experiencia llamada la noche oscura del alma, como la medianoche, sin forma, sin visión, donde no hay conciencia del “yo”. Este tercer cuerpo – karana sharira – se lo conoce como cuerpo causal o cuerpo inconsciente. En los Vedas se lo ha llamado Hiranyagarbha” -el útero o huevo de oro – También hay muchos otros nombres dados en la actualidad por los psicólogos.

También existe un cuarto nivel de conciencia que es trascendental. En el tercer y cuarto nivel de conciencia, la conciencia del mundo externo está ausente. No hay conciencia del nombre o forma, pero existe la experiencia del ser eterno, llamado Akhanda Swaroopa. Este es el cuarto nivel de conciencia llamado  – Samadhi o Turiya –

Todos estos diferentes niveles de conciencia han sido indicados en el Gayatri mantra: ‘Om bhur’ es el primer cuerpo, bhur loka o el plano material; ‘Bhuvah’ es el segundo cuerpo, el plano intermedio o astral; ‘Swahah’ es el tercer cuerpo, el plano celestial o divino. Los mantras que siguen indican el cuarto cuerpo: mahah loka, janah loka, tapah loka y satya loka. Estos no son mundos materiales, sino diferentes planos de conciencia.

Sonido y creación

El Samkhya y el Yoga dicen que todo el universo, toda la creación, el sistema solar, las galaxias, las montañas, los ríos, las plantas, los árboles, los animales, tú y yo, somos todos evolucionistas. Todos hemos evolucionado desde un sonido primordial, por lo cual podemos decir que somos productos del sonido, entonces podemos afirmar con certeza que ciertos sonidos nos afectará definitivamentede manera positiva porque esa es la fuente de donde hemos evolucionado. Hoy, la ciencia dice que toda esta creación es un juego de sonido y luz, por lo tanto, está de acuerdo con el sistema de Samkhya.

En Samkhya hay tres principios: Bindu – el núcleo – Nada – sonido – y – Kala – tiempo. En el núcleo, hay una vibración llamada bindu spandana, de  esta vibración emerge el Nada o el sonido trascendental, el cual se lo ha definido como Om. Aquellos que han leído la Biblia, saben que la primera línea dice “En el principio existía la palabra y la palabra reposaba en Dios”. En Yoga, en Tantra y en Samkhya llamaron a esa palabra Om. Todos los sonidos han evolucionado a partir de ese sonido, ya sea el tic tac del reloj, las palabras que hablamos o la música que nos gusta escuchar.

El sonido tiene dos cualidades: una es el volumen y la otra es la frecuencia. Los mantras tienen una frecuencia muy alta y estos existen a nuestro alrededor. Tenemos que refinar y ajustarnos como un instrumento para que podamos recibirlos de la forma en que lo hicieron los rishis y munis. Ellos refinaron su instrumento interno de percepción tan perfectamente que pudieron recibir y realizar estos mantras. Se convirtieron en los canalizadores de los mantras y nos los entregaron para que los utilizáramos para nuestro propio beneficio y evolución.

La influencia del mantra

El sonido tiene una gran influencia, la cual que podemos experimentar en nuestra vida diaria. Si queremos relajarnos, escuchamos música tranquila y de inmediato nos sentimos relajados. Si escuchamos la palabra chocolate, inmediatamente las glándulas salivales se activarán en aquellos que les guste el chocolate. Si nos dicen que somos una buena persona, de inmediato comenzamos a sentirnos bien; pero si nos dicen que somos una mala persona o nos insultan, de inmediato cambiamos nuestro estado de ánimo. Esto es solo un es el efecto muy simple de los sonidos También sabemos que el sonido puede producir una avalancha o puede romper un cristal, o influir en el agua, las plantas o los animales. Si ponemos música clásica para nuestras plantas, crecen mejor. Si les ponemos música relajante a nuestras vacas, dan más leche.

Los mantras tienen frecuencias muy altas. Cuando entran en nuestra conciencia, penetran profundamente y comienzan a actuar sobre el cuerpo causal como un fuerte detergente que usamos para traer Samskaras – impresiones mentales – y Vasanas – deseos – a la superficie y purificarlos. Los mantras junto con asanas y pranayama, son importantes prácticas en la ciencia yóguica. Por lo tanto, es vital introducir el mantra en la práctica del sadhaka.

La mayor parte de nuestro cerebro no funciona según nos dice la ciencia. Estas son las áreas silenciosas del cerebro que deben activarse si queremos desarrollar todo nuestro potencial; los yogis saben que para esto es necesario el uso de los mantras, por ello los mantras universales Mahamrityunjaya, Gayatri u Om mantras se utilizan para acelerarán nuestra evolución; como al igual lo hace el guru mantra, siendo este último el más potente en la vida de un sadhaka para su evolución personal.

Los mantras también nos ayudan como un “kavacha”  – escudo protector – que no permite que las influencias negativas y destructivas nos perjudiquen.

Diksha

El ritual de introducción a un mantra es llamado Diksha. El mantra diksha transmite un impulso energético del gurú a la persona que recibe el mantra. Diksha es una palabra derivada de la raíz Dik que significa dirección.

La energía que despertamos a través de las prácticas de yoga tiene que recibir una dirección, de lo contrario esta se disipa. Tenemos que dirigir la energía a los centros superiores de conciencia, y para ello el mantra es la vehículo que se utiliza para llevar la energía en la dirección correcta,  ayudándonos a acelerar nuestro proceso evolutivo como ser humano.

El sonido del cual hemos evolucionado es energía, está atrapada en la materia de los cuerpos o niveles de conciencia, y tiene que ser liberada para poder expandir la conciencia.

Si queremos tener experiencias más elevadas a las que logramos obtener a través de los sentidos, necesitamos lograr la unión entre la mente inferior y la superior, y para ello tenemos que liberar una gran cantidad de energía, por eso se utilizan mantras como herramienta de liberación.

Mantra y mente

En la filosofía tántrica, el mantra es una fuerza que puede usarse para el despertar de nuestra conciencia espiritual. Sabemos que la base del mantra es el sonido, y que este varía desde lo burdo a lo sutil.

En todo el cosmos hay ondas de sonido lentas, medianas y rápidas. Las ondas medianas son perceptibles para nosotros, pero las ondas lentas y rápidas no lo son. Cuando se produce el sonido del mantra, este tiene un rango de frecuencia media, que se conoce como sonido perceptible o burdo. Pero cuando el mantra se entona en silencio, el sonido tiene un ritmo de frecuencia más rápido y se convierte en sonido imperceptible o sutil. Por lo tanto, un mantra afecta el plano terrenal y los planos superiores. Cuando producimos un sonido y aceleramos la frecuencia, esto sonido afecta el reino interno de la conciencia; del mismo modo que cuando recoges una roca y la arrojas a un lago tranquilo y silencioso, el impacto crea ondas y las ondas forman círculos que se expanden cada vez más y más de acuerdo con la fuerza que se ha arrojado y ​​el peso de la roca. De la misma manera, cuando repites un mantra, el sonido golpea la homogeneidad de la conciencia y crea ondas que ayudan a expandir la mente.

La barrera

La mente tiene dos rangos: individual y universal. De hecho, en todo el universo solo hay una mente, pero esta mente se individualiza de acuerdo con cada uno de nosotros como un si fuéramos circuitos separados conectados a la misma red. Por ejemplo, tu mente y la mente de otro ser humano no son dos mentes; solo son circuitos diferentes de una misma mente. Entonces, la verdad es que la mente individual es parte de la mente homogénea y universal. Por lo tanto, la mente individual siempre puede conectarse con la mente universal si sabe cómo hacerlo. Debemos recordar esto como una ley, ya que es de suma importancia en la vida espiritual.

Cuando comenzamos a practicar el mantra, creamos vibraciones en la mente externa. A medida que la mente individual se calma y se concentra, estas vibraciones se transfieren al área universal de la mente. Entonces la barrera entre la mente individual y universal se rompe. Debido a esta barrera, nuestras mentes están separadas unas de otras; no sabes lo piensa otro ser y el no sabe lo que tu piensas. Pero cuando esta barrera se rompe, tu mente y la mente de otros seres se vuelven una.

En yoga se reconoce que la mente del ser humano está conformada por 4 partes, la primera es Manas – mente individual – esta integra a Buddhi – intelecto – a  Chitta – contenido de la mente o memoria – y Ahamkara – ego. A la vez la naturaleza de la mente universal tiene tres manifestaciones diferentes llamados Gunas: Sattwa – equilibrio, Rajas – dinamismo y Tamas – inercia.

Cuando se hable de la mente se la entiende como un proceso de pensamiento, pero de acuerdo con el tantra, la mente no es pensamiento. Los pensamientos y los sentimientos son expresiones de la mente y no la mente misma. Así como las olas del océano son una expresión, una manifestación del océano; ellas no son el océano El pensamiento y la emoción son los Vrittis – patrones – de la mente. La ira, la pasión, la codicia, los celos, el amor, la memoria, el juicio, son todos patrones y no la mente.

La mente tiene una conciencia externa e interna. Cuando tienes percepciones sensuales, entonces sabes que la conciencia es externa. Cuando se disocia la mente de los sentidos, la conciencia se vuelve interna.

La mente puede girar en cualquier dirección; cuando se vuelve extrovertida, tiene las experiencias de la forma, el sonido, el tacto, el gusto y el olfato a través de los cinco órganos sensoriales diferentes. Si la mente está introvertida, los sentidos quedan inertes, entonces uno no oye, ve, huele, habla o toca; a esta práctica se llama pratyahara. Cuando la mente gira hacia adentro, te acercas a la barrera y comienzas a ver el cosmos, que es una experiencia infinita. No tiene principio ni fin, ni circunferencia ni centro.

La conciencia tiene un plano o experiencia externa o material y otra  interna o espiritual. La mayoría de la gente se limita a la experiencia externa debido a la barrera que produce la ignorancia – Avidya – sobre la realidad trascendental que se encuentra más allá del mundo material. La ilusión – Maya – de separación creada por la mente burda se rompe con las prácticas de mantras.

Formaciones de la mente

Cada mantra tiene un sonido específico. No conocemos todos los sonidos, pero sí sabemos que hay ciertos sonidos que son más leves y otros más fuertes. ¿Qué sucede cuando se produce un sonido? Los científicos han visto que los patrones de las ondas cerebrales se alteran; de la misma manera los maestros tántricos dicen que cuando se produce un sonido se alteran las formaciones de la mente.

La mente individual no es un ente unitario. Así como el agua se forma por la combinación de hidrógeno y oxígeno, la mente es una combinación de numerosas formaciones. En el yoga y el tantra, estas formaciones se conocen como Samskaras. Son el residuo de la experiencia individual a través de muchas encarnaciones.

La mente individual funciona como una cámara capaz de captar y grabar todo lo que percibe. Todo lo que se ha conocido y experimentado a través de los sentidos permanece impreso en la parte subliminal de la mente. Estas impresiones o formaciones son tan numerosas que nunca pueden ser conocidas en su totalidad y a la vez no es fácil clasificarlas. Algunas son débiles e insignificantes mientras que otras tienen una influencia poderosa en el carácter, los hábitos y la naturaleza del individuo. Algunas aparecen de forma periódica mientras que otras le acompañan todo el tiempo.

Se entiende que los pensamientos poderosos como la ira, la pasión, los celos o el miedo vienen a la mente de vez en cuando, pero durante la meditación muchos pensamientos siguen apareciendo y desapareciendo. Esto sucede porque no hemos limpiado las formaciones de la mente. Es por eso que el primer prerrequisito para la meditación es Chitta Shuddhi – purificación mental. Esto no debe ser entendido como un asunto religioso con connotación de puritanismo y dogmática. Chitta shuddhi significa purificar las formaciones de la mente para que esta pueda de a poco concentrarse. De lo contrario, cuando te sientas a meditar, constantemente entran en la mente pequeños pensamientos que causan inquietud y perturbación. La práctica del mantra es uno de los mejores métodos de chitta shuddhi, si se realiza con conocimiento de todos los pensamientos que entran en la mente a medida que se repite el mantra.

Las formaciones de la mente tienen tres rangos:

Vikshepa – distracción – Fantasía o ilusión

Vikalpa – Unificación

Laya – disolución total.

El primer rango ocurre cuando la mente continuamente salta de un punto a otro y nunca se mantiene enfocada de manera constante. Por ejemplo, cuando te concentras en la llama de una vela y un pensamiento que distrae pasa a través de tu mente.

La segunda formación sucede cuando el practicante se ha establecido en pratyahara, habiendo disociado su mente de los sentidos, tomando conciencia de un punto específico. En ese plano se comienzan a ver diferentes tipos de visiones. Al practicar pratyahara puedes por ejemplo concentrarte en la llama de una vela, pero durante la práctica empiezan a aparecer formaciones psíquicas de la mente, estas se llaman Vikalpa, y son muy difíciles de disolver. En Dhyana – estado meditativo con concentración absoluta en un objeto – si un pensamiento viene a tu mente, definitivamente puedes forzarlo a que se retire por tu propia voluntad. Pero cuando viene vikalpa, estás indefenso. Estas son expresiones involuntarias de las formaciones psíquicas y no hay control sobre ellas. ¿Cómo se destruyen estas formaciones? Con el uso de un mantra.

La tercera y poderosa formación de la mente es llamada Laya – disolución, en este plano se disuelve por completo la conciencia individual formando un estado de Shoonya – vacío total.

Entonces para podriamos decir que hay tres tipos de formaciones mentales o Samskaras: distracción, visiones psíquicas y suspensión de la conciencia individual, y que la repetición de mantras purifica estos tres estados.

Para la práctica del mantra como proceso de purificación es absolutamente necesario usar un Mala – rosario. Por ejemplo, mientras practicas Om, Om, Om, puede ser que repentinamente aparezcan visiones. El giro del mala interferirá con las visiones revirtiendo el proceso de conciencia mental. Esta es la importancia del mantra en relación con la práctica de dhyana y el despertar de la conciencia espiritual.

Necesidad de gurú y práctica

Un mantra personal debe ser recibido de un gurú. Un libro no puede determinar un mantra correcto para un sadhaka. Al igual que un cartucho de bala necesita ser golpeado por el martillo de la pistola para disparar, el mantra debe ser golpeado por el martillo energético del gurú con el fin de explotar la conciencia. La relación que existe entre el gurú y el discípulo es determinada solamente por el uso del mantra. Cuando el gurú le da mantra al aspirante, este se convierte en discípulo.

Quien está trabajando y desarrollando el mantra es un discípulo. Con la ayuda del mantra el sadhaka está tratando de destruir los samskaras y las diferentes formaciones de la mente. El gurú tiene que decidir el mantra para el sadhaka sobre la base de su signo del zodíaco, su temperamento o su sendero espiritual. Después de recibir el mantra del gurú, debe practicarlo todos los días sin interrupción.

El mantra tiene que repetirse miles de veces. Al principio lo repites en el plano audible. Las vibraciones son externas y los efectos son burdos. Pero gradualmente, a medida que la mente se vuelve más y más silenciosa, las vibraciones se vuelven más poderosas. El mantra luego profundiza en la conciencia, atraviesa la mente consciente y la mente subconsciente y penetra en la mente inconsciente. Una vez que el mantra entra en la mente inconsciente, destruye todos los samskaras y formaciones mentales. Por lo tanto, el mantra debe repetirse regularmente con el mala.

El mantra es en sí mismo una gran fuerza purificadora. Nada en el mundo puede contaminar el mantra; nada puede hacerlo impuro. El mantra es un gran purificador al cual no le importa lo que comes, cómo vives, qué piensas o a qué religión perteneces, con su repetición este dominará y destruirá todos los samskaras. Solo hay un velo entre nuestra conciencia individual y la la conciencia divina; este velo debe ser quitado por el Mantra Shakti – energía del mantra – a través de la practica del mantra yoga.

Prana y Mantra

– Del sonido primario surgió toda la creación en forma de prana –

Los mantras son formas de pensamiento y sonido. No tienen un significado gramatical y no pueden entenderse intelectualmente.

Los sonidos son causados por vibraciones de diferentes frecuencias. El efecto del sonido produce cambios físicos en un organismo. Algunas vibraciones de sonido son dañinas, otras beneficiosas. A veces el sonido se ha concentrado a tal grado de intensidad que algunos objetos pueden destruirse. El sonido es energía, tiene tono, volumen, intensidad y ciertas cualidades sutiles. Estos hechos fueron realizados por los rishis cuando escucharon y formularon bija mantras y las Slokas – colección de mantras.

El mantra tiene dos cualidades, en sánscrito se la conoce como Vama y Akshara. Vama significa color y forma y Akshara es eso que no muere. Esto significa que una vez que se pronuncia un mantra se convierte en parte de los registros Akáshicos eternos – estos son el compendio de pensamientos, eventos y emociones codificados en un plano de existencia no físico conocido como el plano etérico o Akáshico.

Los principios del sonido y la capacidad de usar el sonido eran conocidos por los pueblos antiguos. Las grandes piedras de Stonehenge en Inglaterra o los monumentos mayas Isla de Pascua se colocaron en su lugar utilizando los principios del sonido ahora perdidos por la civilización moderna. Se dice que las pirámides de Egipto albergan secretos de sonido que desafían la investigación moderna. Esta información y estos principios y usos del sonido son bien sabidos en la tradición milenaria del yoga.

Los rishis de la India antigua poseían un gran conocimiento del sonido que está oculto en el poder del mantra. Para realizar este poder, la recitación no es suficiente. El canto del mantra requiere una pronunciación fonética perfecta, la entonación y frecuencia adecuada; la concentración correcta, y la creación de la imagen o forma mental asociada. Todo esto solo puede ser impartido por un gurú o maestro tántrico. La práctica correcta del mantra produce no sólo ondas de sonido, sino también ondas de pensamiento, color y forma geométrica correspondientes.

En las enseñanzas ocultistas occidentales, cada letra de los alfabetos hebreo, caldeo o druídico está investida de poder y energía. Cada letra contiene una vibración específica. Esta vibración se corresponde con un número, color, nota musical, una gema o metal, y tiene un significado astrológico. Por ejempo el sistema Cabalístico tiene 22 letras, cada una representando una idea. Ciertas combinaciones de letras se utilizan para conjurar influencias beneficiosas o malignas.

En el sistema ocultista occidental, también se observa que la recitación física de un ‘nombre’ no es insuficiente. La reproducción física incluso de los sonidos correctos no posee una influencia poderosa. Es el poder de pensamiento y su contenido lo que contiene la energía, y con ella la efectividad de la palabra. La vibración recibida por el oyente está cargada con el contenido emocional o la radiación psíquica del emisor. Esto tiene un efecto sutil en la psique del receptor; influyendo de acuerdo con la clave o nota vibratoria del pensamiento; de modo que diferentes notas vibratorias producen diferentes efectos sobre los receptores.

EL mantra no es solo un sonido. Es bien sabido en la ciencia de Prana Vidya – conocimiento de la fuerza de la energía que produce la vida – que el mantra correctamente entonado proyecta energía dejando impresiones y símbolos como formas de pensamiento.

Cuando se practica un mantra, se deben tener en cuenta cuatro cosas: el mantra mismo, el Devata, el centro psíquico y la forma de invocación. El devata no es Dios o alguna divinidad; devata significa forma iluminada, es el símbolo revelado del mantra. Los centros psíquicos son puntos de concentración altamente afectados por el mantra. La invocación es la oración esotérica o slokas que acompañan al mantra.

La aplicación correcta de mantra es una forma especializada de prana vidya. El contenido de energía del mantra apropiado es una forma sutil de prana que se puede aplicar como una cura para enfermedades, como uso anestésico o para contrarrestar el efecto de venenos.

En tantra, las 50 letras del alfabeto sánscrito están directamente relacionadas con centros físicos y psíquicos particulares. La invocación correcta del mantra afectará el cuerpo psíquico con una carga de energía en que se transmite hacia cuerpo físico. Mantras o slokas como Gayatri mantra, Devi Stotra y Durga mantra a veces se cantan antes, durante o después de la curación. En el caso de un mantra que afecte a una parte particular del cuerpo, se canta el mantra cuando la mano pasa sobre la parte afectada.

Om Mantra

De acuerdo con la ciencia del mantra, existen cuatro tipos de ondas sonoras: ondas estacionarias, ondas reverberantes, ondas oscilantes y ondas trascendentales. El mantra Om produce todas estas ondas.

Om es una combinación de tres sonidos ‘A’, ‘U’ y ‘M’. ‘A’ crea una onda estacionaria, ‘U’ una onda reverberante y ‘M’ la onda oscilante. La cuarta onda, siendo trascendental va más allá del sentido del oído o el habla, y solo se crea al meditar en Om en el centro del corazón – Anahata chakra – o en el entrecejo – Ajna chakra –

Cuando se trasciende el mundo sensorial externo, es posible darse cuenta que las ondas de alta frecuencia no tienen período de descanso mientras que las ondas ordinarias si lo tienen. Cuando se canta el mantra Om, este comienza y termina. El comienzo y el final son los períodos de descanso de la onda de sonido. Pero cuando se trasciende la mente, se llega a una frecuencia de sonido alta que no tiene período de descanso. Hace unos años los científicos encontraron un sonido remanente y constante en el cosmos que existe desde el momento de la creación, del Big Bang, este sonido es el sonido de Om,

Las primeras tres ondas de sonido AUM pertenecen a las tres dimensiones de la conciencia humana y están interconectadas. ‘A’ representa la conciencia despierta o sensorial, ‘U’ el sueño o subconsciencia y ‘M’ sueño profundo o inconsciencia. La cuarta onda representa la dimensión ilimitada de la conciencia que está más allá de la mente y los sentidos. Om es la síntesis de todos los mantras, su práctica conduce a un estado de conciencia iluminado.

Mantra repetición

La tradición describe tres métodos de repetición del mantra. El primero es verbal, el segundo es susurrante y el tercero es mental. La repetición mental es la más potente, siempre que podamos estabilizar nuestras mentes y no haya distracciones para desviar nuestra atención de la repetición del mantra, y siempre que no nos durmamos cuando la mente se internaliza, lo cual es muy común cuando se practica el mantra. mentalmente.

Aunque se da énfasis a la repetición mental, la tradición también dice que si encuentras que la mente se está desvaneciendo y se está perdiendo la conciencia del mantra, se debe comenzar a susurrarlo. El susurro es un movimiento simple de los labios y debe ser audible solo para ti y para nadie más. Si aún no puede controlar la introversión de la mente y el sueño llega, entonces se comienza a cantar verbalmente. Incluso con la repetición verbal, algunas personas no pueden mantener su mente firme  para enfocar la atención por eso se usa a la vez un símbolo visual mientras se canta.

Símbolo psíquico

Swami Satyananda solía dar el ejemplo de un pájaro volando sobre el océano buscando un lugar para descansar. Cuando este encuentra el sitio y aterriza allí, descansa hasta poder volver a volar, y recuerda su ubicación para la próxima vez. Este ejemplo se relaciona con el uso de mantra y yantra en la forma de un símbolo psíquico. El símbolo psíquico puede ser cualquier cosa. Es un punto, una figura, una imagen sobre la cual podemos concentrarnos y mantener nuestra atención, porque generalmente el mantra se practica mentalmente.

Un símbolo puede ser nuestro Ishta Devata – deidad personal – el cual tiene cualidades divinas. Puede ser una imagen que tiene una sensación de cercanía y afinidad o un símbolo que no denota un estado de ánimo negativo o positivo, sino que es neutral. Al mismo tiempo este símbolo también puede inspirar inconscientemente a la mente a darse cuenta del potencial de la conciencia.

Los símbolos poderosos pueden ser la llama de una vela, el sol o la figura del mantra Om, o incluso un yantra; ya sea un triángulo, triángulos entrelazados, un círculo, un punto o una figura geométrica compleja. Puede ser la imagen del gurú que representa la fuente de inspiración. Puede ser la imagen de Jesús, un santo o la imagen de diferentes encarnaciones de Dios en la forma de Rama, Krishna, Buda, etc. Puede ser cualquier cosa, pero no debe tener un contenido emocional personal como querer imaginar a un miembro de la familia porque luego habria una asociación emocional egoísta que no debería estar presente en ningún momento. Por lo tanto, se recomienda que se usen la imagen de santos, gurús y avatares; o la imagen de yantras, o imágenes simples como la llama de una vela, el sol o la luna. Cada persona tiene un símbolo específico para concentrarse junto con el mantra.

Solo la repetición mental o incluso la repetición verbal del mantra no es suficiente. El mantra debe recibir una tarea, un propósito al cual llamamos Sankalpa. El poder del mantra tiene que ser canalizado hacia un objetivo, no directamente al medio ambiente porque su fuerza se disipará. Cuando la luz se enfoca en un punto se transforma en un rayo láser. Es lo mismo con el mantra. Tiene que haber un objetivo cuando se practica el mantra sadhana. Tradicionalmente, se han asignado diferentes propósitos a diferentes mantras, como la salud y el bienestar, al mantra Mahamrityunjaya, y la inteligencia y la sabiduría al mantra Gayatri.

Paz, la base del crecimiento espiritual

El propósito de la práctica del mantra Om es trascender la conciencia del cuerpo, conectarse con la conciencia cósmica y realizar nuestro potencial espiritual. Mientras el canto continúa, debemos tener la sensación y la conciencia del avance espiritual.

Para comprender el proceso de avance espiritual en las prácticas de yoga comenzamos invocando a la Paz – Shanti. El estado de paz es el fundamento de la experiencia espiritual. En ausencia de paz personal no puede haber crecimiento o desarrollo espiritual. Esa es la realidad. El propósito de Om es despertar el estado de paz interior. Este despertar de la paz tiene que suceder en varios niveles de nuestra naturaleza, nuestra personalidad y nuestra mente.

Es difícil identificar los diferentes aspectos de la mente, pero si es posible identificar símbolos que representan varios estados de la mente. Estos símbolos son los Chakras – centros psíquicos. Cada vez que cantamos Om, necesitamos enfocar nuestra atención en los diferentes centros psíquicos. Cuando cantamos Om tres veces al comienzo de cualquier actividad, generalmente la instrucción es concentrarse en el entrecejo – Ajna chakra – Sin embargo, para aquellos aspirantes que deseen profundizar su sadhana necesitan concentrarse en tres puntos diferentes con cada canto de Om. Estos tres lugares son los tres Granthis que existen en nuestro cuerpo, estos son centros psíquicos y físicos muy importantes en nuestra personalidad donde la energía y la conciencia interactúan y se manifiestan de una manera particular.

Om sadhana

Los estudiantes a menudo preguntan por qué cantamos Om tres veces al principio y al final de una clase. Los maestros dan diferentes respuestas dependiendo de su conocimiento que en general es extremadamente limitado y muchas veces incorrecto. La verdadera razón de esta práctica es la concentración de la conciencia individual en los granthis. El yoga reconoce tres granthis en nuestros cuerpos.

El primero es Brahma granthi, el creador, situado en mooladhara chakra. Cuando cantas el primer OM hay que tenr siempre la conciencia en mooladhara ya que es centro responsable de la creación. Nuestra conciencia está atrapada en mooladhara, en el mundo de la materia. El segundo es Vishnu granthi, situado en manipura chakra. Cuando cantas el segundo OM hay que dirigir la atención de mooladhara a manipura. El tercero es Rudra granthi, este es el centro transformador, el destructor, el resurgimiento de la conciencia, la atención se dirige ahora a ajna chakra.

Para practicar apropiadamente el canto de OM hay que detenerse durante al menos cinco segundos mientras se inspira tranquilamente y la concentración se lleva a cada uno de los tres chakras y tomando conciencia de la luz, el color y las formas geométricas que hay allí.

Cuando cantamos Om siete veces, la instrucción general para los novatos es enfocarse en ajna, pero para los sadhakas del mantra cada canto de Om se puede visualizar en los siete chakras de la misma manera que se explica anteriormente.

Hay diferentes formas de cantar Om. Normalmente las personas solo usan la palabra Om, los sonidos ‘O’ y ‘M’. Esto da un determinado efecto. Algunas personas practican con ‘A-U-M’. dando como resultado otro efecto diferente. En kriya yoga, hay otra versión de Om, con una acentuación explosiva de la ‘O’ seguida de una larga ‘M-M-M’. Estos pequeños cambios en el canto marcan una gran diferencia en nuestra práctica y la calidad de nuestra experiencia.

Explotando la fuerza creativa

Según los Vedas, Om es el último y el primer mantra. No tiene nombre ni forma, y ​​se considera la fuerza creadora de la mente universal. El concepto de mente universal es muy difícil de comprender para nosotros usando el intelecto. En las escrituras se llama Hiranyagarbha, el cual se compara con un útero cósmico o un huevo dorado. En el centro de este útero está el punto final del cual emana el sonido llamado ‘Nada’ que literalmente significa sonido, pero aquí se refiere al último punto de resonancia. Este punto es un punto trascendental donde el sonido Om es una forma no manifiesta. No hay vibración, ni ritmo, ni onda, y todo parece ser completamente silencioso y potencial. Se puede imaginar como una inactividad total.

En los polos opuestos de este huevo cósmico universal están las fuerzas conocidas como tiempo y espacio. El espacio es la fuerza de energía positiva y el tiempo es la negativa. Cuando produces el mantra Om con la boca o lo recitas en el reino de tu mente, estas dos fuerzas psíquicas alcanzan un estado de polaridad e intentan proyectarse hacia el núcleo central. Cuando ocurre la unión, hay una explosión de fuerza como resultado de una completa creación cosmica. Por lo tanto, el mantra Om representa la fuerza creativa, el centro en el que el tiempo y el espacio se unen, donde el infinito se divide en una multitud de infinitos.

El mantra Om está escrito de una manera particular. Consiste en cuatro curvas, sobre las cuales hay una luna creciente con un punto llamado Bindu, este es el centro o punto focal de Om. Cada curva representa el infinito en sus diferentes aspectos de tiempo, espacio, objeto y trascendencia. Por lo tanto, Om tiene dentro de sí la otra fuerza conocida como Prakriti o naturaleza, así como también la fuerza spiritual. Hay dos manifestaciones de esta energía; una es la realización que pertenece al plano material; la otra es la trascendencia que pertenece al plano espiritual. Los yoguis meditan en este símbolo para desarrollar fuerza espiritual y mental dentro de ellos mismos.

Este Texto ha sido escrito tomando como referencia diferentes satsangs y artículos de la revista yoga magazine, perteneciente a Bihar School of Yoga, siendo la primera universidad de yoga establecida en el mundo. Esta institución de renombre global tiene más de 55 años de trabajo como Centro de Desarrollo de prácticas Yoga, el cual pertenece a la tradición yógica milenaria de Saraswati.

Sannyasi Dharmajyoti

 

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